Para cada conflicto, Dios tiene una respuesta:

ABORTO

Hemos escuchado muchísimo acerca de este tema completamente polémico en diversos círculos, pero lo cierto es que cuando un niño es concebido, ya esa criatura posee un alma eterna e indestructible. Dios nos revela en la Biblia, que Él nos conoce, incluso desde antes de ser formados en el vientre de nuestra madre,
Cada criatura tiene el derecho de ver la luz del día, de saber que alguien lo ama, y que le aguarda un futuro innegable.

El aborto es por tanto, una condena de muerte para un ser inocente, que no ha pedido venir a este mundo, pero que es digno de la vida al igual que cada uno de nosotros. En la mayoría de los casos, la madre se ve forzada a cometer un acto que ella no desea. Muchas veces se trata de jovencitas embarazadas, cuyos sueños se han visto truncados, y en otros casos nos encontramos ante señoras que padece escasez económica o que ya tienen muchos hijos y no desean tener mas. Cualquiera sea la situación, no existe excusa ni justificación para terminar con una vida.

Considera otras alternativas:
Hay centros de adopción, hay familias que añoran recibir un bebé en sus hogares y convertirlos en sus propios hijos. Si el mantener la criatura no es una opción, se debe considerar la posibilidad de darlo para adopción.

Tal vez te encuentras leyendo estas palabras porque alguna vez en tu vida, tuviste un aborto y tu corazón te condena y no has podido vivir libre de este terrible dolor. Te diré que si esa eres tú, sé que has llorado mucho por esa criatura que no te puede decir mamá, pero que te aseguro que Dios te ha perdonado, y algún día verás a tu bebé en el cielo. Recibe el perdón que solo Dios te puede ofrecer por este acto, y la paz que solo El te puede brindar.

ABUSO

El abuso, como sabemos, es una experiencia muy dolorosa y traumática. Dios no aprueba el abuso de ningún tipo. Él nos ha instruido que debemos amar a toda persona.

El abuso destruye hogares, matrimonios e hijos. En muchas ocasiones si el abuso es físico hasta puede llegar a destruir la vida de la persona que recibe semejante trato. Cuando el abuso llega a este punto, se debe contactar a las autoridades para recibir ayuda por parte de ellas. Si la víctima del abuso es un niño, esta criatura llevará en su corazón heridas tan profundas que solamente el amor de Jesucristo podrá sanarle.

Las víctimas de abuso tienen llagas emocionales y recuerdos infames dentro de su ser, y contribuyen a que su propia autoestima esté destruida.

Si tú has sido víctima de algún tipo de abuso, permíteme decirte que existe una forma para recibir tu sanidad emocional. Entrégale este tu dolor tan terrible a Jesucristo; sólo Él puede sanarte y liberarte de tu pasado. Sólo así podrás perdonar sinceramente a aquél que abusó de ti.

Da el primer paso; sé que crees que no podrás hacerlo por ti mismo, pero Dios puede y quiere ayudarte a tomar esa decisión y dar ese paso que necesitas.

Cuando lo hagas, podrás ver como aquel dolor desaparecerá, y la paz de Cristo reinará en tu corazón de modo que puedas comenzar un proceso de restauración. Puedo asegurarte que con el pasar de los años, ni siquiera recordarás lo sufrido, pues cuando Dios sana un corazón, Él lo hace para siempre.

ALCOHOLISMO

¿Te has dado cuenta que en los anuncios de bebidas alcohólicas todos los modelos de TV están siempre sonriendo, muy bien vestidos, haciendo el brindis, y que la botella aparece en medio de todo como algo realmente codiciable?

Sin embargo, lo interesante de esto es que en la publicidad jamás encontrarás la imagen real de las personas después de haber ingerido una gran cantidad de esa bebida. Tampoco verás las fotos de los bebedores que después de años de esclavitud en el alcohol, terminan muriendo en un hospital por graves afecciones al hígado; y mucho menos verás las imágenes de las personas que, por haber bebido de manera irresponsable, causaron accidentes automovilísticos cuyo precio fue su propia vida y quizás también la de otros.

Existe una gran campaña de mercadeo de este producto que, sin necesidad de proponérselo, destila muerte a su alrededor, y debido a ello, miles de personas consumen altas cantidades de alcohol, ya sea por una mal llamada “diversión”, o por el deseo equivocado de hacerse o permanecer totalmente adictos a ese producto que es capaz no sólo de envenenar y destruir sus cuerpos, sino también dañar los sentimientos de sus seres queridos.

Muchos piensan que las personas atrapadas en el vicio del alcohol no tienen salida, pero lo cierto es que esas personas no hallarán la salida hasta que no se den cuentan que tienen un problema que no pueden resolver por sí mismos.

Pero Jesucristo tiene el poder para ayudar a toda persona que dejen atrás ese terrible hábito.

Y si tú o un ser querido se encuentran en esta situación, comienza por arrepentirte de la destrucción a la que tu adicción te ha conducido, y pídele a Jesucristo que te perdone y te libere. Dios no te condena, Dios quiere perdonarte y rescatarte para mostrarte su bondad y su gloria. Él te quiere ofrecer la libertad no sólo de ese terrible vicio, sino también en todo aspecto de tu vida.

DIVORCIO

Un divorcio es algo muy doloroso, para todos los que están involucrados: los esposos, los hijos, los padres, los abuelos. Es como quebrar un árbol en dos mitades ¿Cómo volver a unir ese tronco y sus ramas?

Ciertamente a Dios no le agrada el divorcio, pues le causa dolor a sus hijos, acarreando severas y permanentes complicaciones emocionales y materiales que en nada contribuyen a mejorar la relación de los esposos. Cada cónyuge sentirá que su pacto matrimonial ha sido pisoteado por razón del divorcio y deberá enfrentar sentimientos de culpabilidad, de fracaso, y muchas veces de traición, cuyos efectos se extenderán hacia los hijos, los que crecerán bajo el doloroso estigma de tener a sus padres separados.

No obstante, hay algo que el divorcio no puede hacer, y esto es separar a la persona del amor que Dios tiene por ella. Si tú has sufrido por causa de un divorcio, y te sientes alejado de Dios por esa situación, déjame decirte que estás viviendo en una terrible mentira, ya que Dios te ama en cualquier circunstancia, y Él quiere ayudarte a restaurar tu estabilidad, tu propio bienestar, el de tu esposo o esposa, y el de tus hijos.

Tal vez tu digas: “yo no fui el culpable; sino la otra persona”, pero eso no nos da derecho a mantener en pie el rencor y las ofensas. Tenemos que perdonar de la misma manera en que Dios nos perdona. Confía en Dios: pídele perdón por tus pecados, entrégale esa amargura de tu divorcio, y espera con toda confianza que Dios restaure tu corazón y el de tu familia.

DROGAS

Un momento de placer, y luego una vida entera de tormento. Qué horrible intercambio; ¡qué mal negocio!.

Tal vez te encuentras atrapado por el vicio de las drogas y sin forma de escapar. No puedes cambiar el pasado, pero nunca es tarde cuando Dios entra en tu vida y la transforma.

Tienes que comenzar aceptando que una vida entregada a las drogas tarde o temprano te va a matar, y que la única forma de escapar es renunciar a ello de lo que eres esclavo; lo cual no es fácil.

Sin embargo, Dios desea ayudarte y darte fuerzas para renunciar a esa vida de sufrimiento. Hay un gran poder en la oración si ésta es sincera y de corazón. Dios está listo para ayudarte a salir de tu cautiverio, y solo tú puedes hacer la oración que te liberará.

Empieza por reconocer que Dios es bueno y te ama, y que te ama tanto que envió a Jesucristo a morir en tu lugar, para que tengas vida eterna, para que seas un hijo de Dios. A Él no le interesa tu pasado, solo desea ofrecerte un futuro, en esta tierra y en la venidera. Solo tienes que abrirle tu corazón, creer en Él y pedir su perdón y su ayuda.

Date cuenta que con esta oración necesitas hacer la decisión de buscar ayuda profesional que te ayude a establecer nuevos patrones de vida lo cual te asegurará que tengas éxito en dejar atrás las drogas.

Tal vez es un ser querido tuyo quien está atrapado en el mundo de las drogas, pero déjame decirte que Dios lo quiere rescatar. Pídele a Dios con fe por ese ser querido, y no pierdas tus esperanzas: Dios es Todopoderoso, y Él ama a tu ser querido incluso más de lo que tú eres capaz. Confía en Dios.

INFIDELIDAD

¿Qué es lo que sucede en un matrimonio cuando el marido o la mujer cometen un acto de infidelidad contra el otro? ¿Será el fin de su matrimonio?

Pues no necesariamente tiene por qué ser de esa forma si dejamos que Dios esté en control de nosotros. A través de los muchos años he visto cientos de matrimonios restaurados y el tuyo puede ser uno de ellos.

Si tu pareja está verdaderamente arrepentida por sus acciones, entonces esa persona debe de tener derecho a otra oportunidad. ¿Acaso no nos ha perdonado Dios de nuestros pecados y constantemente estamos pecando?

Dios constantemente nos perdona, debemos utilizar ese mismo don y perdonar al esposo o esposa que cometió semejante acción. Y cuando uno perdona, también debe olvidar. Si tienes problemas para perdonar, ora y pídele a Dios que te ayude. Él sabe que somos seres débiles. Pero también quiero explicarte que el acto de perdonar no es una emoción, sino una decisión, al igual que el estar dispuesto a olvidar.

Si tú verdaderamente tomas la decisión de perdonar, Dios te ayudará, y en un tiempo no muy lejano, los buenos sentimientos volverán a tu corazón, porque Dios te habrá restaurado, y podrás así comenzar a recuperar tu matrimonio.

SUICIDIO

Si alguna vez pensaste en terminar con tu vida, permíteme hablarte con todo mi corazón.

Lo primero que quiero decirte es que tú eres alguien especial: una persona muy amada por Dios. No eres un desastre, ni un fracaso; Dios te ama y te valora altamente.

Esas ideas del suicidio no son pensamientos tuyos, sino que provienen del enemigo de Dios, que ve en ti el rostro de nuestro Creador y sabe que Dios te ha llamado a ser su hijo y te ha destinado a vivir una vida plena y abundante. Te pido que consideres lo mucho que Dios te ama, y lo mucho que Él desea ayudarte.

Tal vez estés pasando por malos momentos en tu vida, donde nada te sale bien, pero eso es como una nube pasajera, que esta aquí hoy y al poco rato, se desaparece.

Si en estos momentos tu depresión es muy severa, no dudes en contactar a alguien cercano que te pueda asistir a recibir ayuda profesional. El principio de tu recuperación comezará cuando te des cuenta de que tienes un problema que no puedes resolver por ti mismo y que verdaderamente necesitas ayuda profesional y espiritual.

Para comenzar tu restauración espiritual te diré que todos tus problemas, tus desilusiones, tu depresión, pueden ser solucionados en un instante, en el momento que recibas el amor de Jesucristo en tu vida.

Pídele a Dios que te perdone por estos estos terribles pensamientos. Entrégale tu vida con todos tus fracaso y desiluciones. Él quiere y puede reconstruirla. No demores en buscar ayuda profesional porque inmediatamente comenzarás a recibir el alivio que tanto deseas.

Quiero que sepas que si estas leyendo estas líneas, tengo una oración por ti, y es que tu recibas este regalo de la presencia de Dios en tu vida, la cual cambiará todo dentro de tu ser.

Tú eres amado por Dios; ¡recibe su amor!